martes, 5 de mayo de 2009

Error

Cometí un error y lo admito. Dije lo que tenía que decir, lo dije en el momento correcto, lo dije claramente pero no lo dije de la forma en que lo tenía que decir. No tuve valor, ¿y qué? Sí, me acobardé. No fue mi mente la que habló; esta vez mis sentimientos no pasaron por mi cerebro, esta vez no dije lo que pensaba, dije lo que sentía; y aunque dije la verdad no lo dije como lo tenía que decir.

Cometí un error y todavía sigo pagándolo, todavía sigo pensando en ese momento, sigo arrepintiéndome de no haberlo dicho como lo tenía que decir. Pero, ¿qué puedo hacer? Si regresara el tiempo atrás volvería a hacer lo mismo. Volvería a dejar que mis sentimientos hablen mientras mi razón observa callada como echo todo por la borda. Era inevitable. Podría haberlo hecho una y otra vez.

Cometí un error y he aprendido de él. He entendido mi equivocación, he aceptado mi penitencia ¿y ahora? ¿Queda todo así? ¿Y qué si estoy dispuesto a intentarlo otra vez? ¿Estarías dispuesta tú? ¿Y qué si esta vez sí lo digo como lo tenía que decir? ¿Y qué? Una segunda oportunidad depende solo de ti. Eres tú la que decide. Por lo pronto, volveré a hablar contigo una vez más de la forma como no lo hice al principio. Así, podré estar tranquila con mi conciencia, podré haber dicho que enmendé mi error, a mi manera. Yo cumpliré conmigo y contigo. Tú, puedes hacer lo que quieras... pero no te equivoques. No como yo. Y si consigues a alguien que diga lo que tenga que decir, en el momento que lo tiene que decir y de la manera correcta, entonces quédate con ella. Esa será mi lección.

No hay comentarios: